México, “en su cuartito de hora”

Para muchas empresas españolas, especialmente las grandes multinacionales, México ha sido un país donde invertir no ahora, sino hace ya muchos años. Ahí tenemos a BBVA, Telefónica, Santander, Inditex, Repsol, La Caixa, Abertis, Indra, ACS, OHL, Isolux, Abengoa, Gas Natural, Iberdrola y un etcétera, quizá no demasiado largo pero sí lustroso, de empresas de considerable tamaño.

También ha sido un país para trabajar. De hecho han sido centenares los ejecutivos españoles, en buena medida de esas grandes compañías, los que han emigrado a México en los últimos veinte años. Pero se trataba en su mayor parte de una migración por un tiempo limitado, con unas condiciones económicas inmejorables y con la vuelta a casa y la promoción en la carrera profesional casi aseguradas.

Lo que no estaba claro es que México fuera un país para vivir, al menos desde la perspectiva de un ciudadano español con posibilidades de elegir. El problema de la inseguridad, omnipresente en la conciencia colectiva de la clase media y acomodada del país, y en la opinión pública de otras naciones como Estados Unidos o muchos países europeos, no hacía de México un lugar de residencia muy recomendable en este sentido. Las grandes desigualdades sociales, frecuentes en América y no tanto en Europa, suponían también un freno, digamos incluso estético, para algunos españoles que se planteaban establecer allí su residencia.

Sin embargo, todo está cambiando desde hace unos pocos años y México, desde la perspectiva al menos de la vieja España, sigue siendo un lugar para invertir, ahora más que nunca; representa una seria opción de encontrar trabajo para miles de españoles cualificados y sin expectativas aquí; y cada vez plantea menos dudas para aquellos que piensan en establecerse allí, sin fecha cerrada para los billetes de vuelta.

Lo único que ha cambiado en relación a la inversión española en México es que ahora es el momento de las pymes. Las grandes multinacionales obtendrán provecho al rebufo del fuerte desarrollo que se prevé en la economía en los próximos ejercicios, pero en su larga presencia en el país ya han transmitido la parte esencial de su know-how y de su capacidad de gestión. Son ahora las pymes españolas las que pueden contribuir a su profunda transformación económica y social, probablemente no a base de grandes licitaciones de contratos públicos, sino de establecer en un país con enormes afinidades los mismos proyectos empresariales que tuvieron éxito en España y que la crisis está haciendo languidecer.

Este momento, esta gran oportunidad, no va a durar para siempre. La competencia es fuerte y el Gran Vecino del Norte está mucho más cerca. Sin embargo, nuestro sector empresarial cuenta con una afinidad cultural mucho más profunda, incluso, que la derivada de la influencia norteamericana. La pelota está en el tejado de nuestras pymes. De su voluntad de arriesgar y de la firmeza en su decisión de apostar por el país a largo plazo depende que sepamos aprovechar esta gran oportunidad que ofrece hoy México.

La misma oportunidad que brinda en estos momentos un mercado laboral de un enorme dinamismo, que contrata el talento con generosidad económica y que cuenta todavía con grandes ventajas fiscales en comparación a Europa. Por esta razón, muchos españoles pueden encontrar atractivo para desarrollar su carrera profesional un país en franca expansión, con una creciente vocación iberoamericana que no siempre tuvo, porque miró más hacia el norte, pero que está cambiando en los últimos años. No en vano, la ciudad de México es elegida cada vez más como sede por empresas de dimensión eminentemente iberoamericana, en detrimento de Miami o Madrid.

En su inmensa mayoría, estos trabajadores españoles en México ya no van a ser “expatriados” de lujo, sino que van a tener condición de trabajadores extranjeros residentes en el país y su visión de corto plazo, lógicamente, cambiará. Estos trabajadores podrán desarrollar su carrera y prosperar, pero México también saldrá ganando con esta relación, con el aprovechamiento del talento y la ilusión de gente joven y muy bien preparada.

Y ante la pregunta controvertida de si México es un país para vivir hay que responder que sí, con toda rotundidad. Desde luego se puede vivir en México DF y en la mayoría de las ciudades del centro y el sur. Por desgracia, la guerra que el Estado libra contra el narcotráfico ha hecho del norte de la República, hace muy pocos años el principal polo industrial, una zona poco recomendable en estos momentos para establecerse, aunque confiemos en que sea algo coyuntural.

Pero si nos centramos en la capital, la ciudad de México, y su área metropolitana, estamos hablando de un país en sí mismo, con cerca de 30 millones de habitantes, casi dos tercios de la población total de España. Para muchos españoles, especialmente los que no han ido nunca, México Distrito Federal tiene una mala fama de ciudad insegura e insalubre. En cuanto a la seguridad, puede decirse que la mejora ha sido radical en relación a la década pasada y en cuanto a si es una ciudad poco saludable, es cierto que la contaminación sigue siendo un grave problema, pero también es cierto que se está haciendo un gran esfuerzo en las política de servicios públicos, que están consiguiendo que la ciudad sea cada vez un lugar más limpio y agradable para el visitante y para el residente.

Además, ofrece un estilo de vida que, más allá de algunas diferencias culturales y tópicos varios, se parece mucho al español. Hay un buen equilibrio entre las prioridades profesionales y personales, se valora mucho la familia y los círculos de confianza y existe eso tan inconcreto, pero que nos resulta tan próximo, de la “alegría de vivir”.  Si añadimos que la gastronomía es apabullante, por variedad y riqueza, y que los hábitos lúdicos de los mexicanos se nos parecen mucho, nos sentiremos como en casa desde el primer día. Eso sí, nuestra casa será mucho más barata porque ni siquiera la crisis inmobiliaria en España ha conseguido que los precios de las viviendas se aproximen. Por término medio y en vecindarios y con calidades comparables, los pisos en México DF cuestan la mitad que en Barcelona o Madrid.

Pero todavía más importante que lo que pensemos desde España sobre lo que pueden hacer nuestras empresas allí o nuestros profesionales en búsqueda de oportunidades, es lo que está ocurriendo de verdad ahora mismo. En palabras del presidente de una gran compañía radicada en el país, “México está en su cuartito de hora”, en referencia no solo a las oportunidades de inversión, sino a los anhelos de cambio de su sociedad, a las ambiciosas reformas políticas y económicas que están en la agenda del nuevo Gobierno, y al optimismo de su gente, que quizá por primera vez, como ocurrió en España en los años de la Transición, piensa que es posible, que de esta vez no pasa, que México empiece a escalar al podio de las naciones más prósperas y avanzadas del mundo.

5 thoughts on “México, “en su cuartito de hora”

  1. Muy interesante el artículo! La perspectiva histórica de la inmigración me da la tranquilidad y fuerza de saber q no somos los primeros haciendo las maletas y saliendo de España, aunq haya veces q el entorno parece q te hace sentir así.

    • Querida Nora, yo creo que lo importante es que los españoles seamos capaces de sacudirnos esta especie de atolondramiento o shock que nos ha producido la crisis justo cuando estábamos en la cresta de la ola. Hay gente por aquí que parece estar todavía sonada, como un campeón de boxeo que se creía invencible y que acaba de recibir un directo en la mandíbula. Ya sean de ida y vuelta o para siempre, pensar en hacer las maletas es un ejercicio bueno en sí mismo. Nos vemos en Miami!!

  2. Magnífico artículo, Javier.

    Muy balanceado y objetivo, pero particularmente útil, para un amplio espectro de empresarios y profesionales, de ambos lados del atlántico.

    Un abrazo,

    Martín

    • Mi querido amigo Martín, para otro post dejaremos las grandes cifras macro de la economía mexicana, que yo creo que corroboran lo que ahora comentamos. Por supuesto que todavía hay grandes desequilibrios que corregir, pero la sensación que percibí en mi último viaje es que estos se presentan en este momento com retos a conseguir y no como obstáculos insalvables, tal y como ahora vemos los problemas en España. Nos vemos pronto de nuevo en la Ciudad de México. Un abrazo.

  3. Muy bien redactado! La gente piensa muchas veces en el miedo que da irse y probar cosas nuevas! Hay que salir de la zona de confort y probar cosas nuevas! México era y es una alternativa para nuestra aventura! Un abrazo. Edu

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